¿Te imaginas cómo es el mundo dentro de mí? ¿O cómo es el cielo reflejado en sus ojos? No, no puedes. Porque ese que lo lee solamente eres tú.
Imagina un vasto campo. No es verde, no está vivo. No, es dorado y está muerto. No hay nada, ¿o sí? Oro, plata, amor… no, eso no hay. Sólo hay urgencia, un hoyo es sus entrañas. Una tristeza que te invade.
Caminas en la orilla del mar espumoso, con olas de trigo y espuma de tierra, que te susurra “te quiero, te quiero”.
Ahora te invade un remolino de sueños, un sonido infantil.
¿Dónde estás ahora? Es un lugar azul turquesa, frio y caliente, ruidoso o callado. La luz entra tras la cortina del espacio. Un hoyo negro con puntos amarillos.
Tiembla, tiembla la botella hueca. Con una carta de tinta olvidado. Tus manos sostienen las montañas de su mundo pintado, plano y estampado. Te agachas, caes es nada. Abres los ojos, ves la luna, no, no, no luna pero foco. Un foco colgando del cielo. Alguien te grita, te llama… ¿Respondes?
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2 comentarios:
wooooooooooooooooooooooooow!!! está genial!!! ahora q tuviste la idea de decirme q esto existe, ps ya seguiré tu blog eh?! jaja
tqmmmmm!
Concuerdo con Chavero: woooowwwwwwww! De verdad que escribes muy bien ara, no lo dejes.
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